A la caravana se sumaron las botargas institucionales “Chano”, “Chole” y “Chanito”, quienes convivieron con las familias y facilitaron la interacción con los niños. Esta acción responde a la indicación del alcalde Juan Manuel Navarro Muñiz de mantener una cercanía permanente con la ciudadanía y “llegar hasta el último rincón del municipio”, especialmente en las zonas más vulnerables. La iniciativa va más allá de la entrega de regalos; representa una estrategia de proximidad social que busca fortalecer la confianza entre la policía y la comunidad, cambiando la percepción de las fuerzas del orden de una figura meramente punitiva a una de apoyo y solidaridad. Este tipo de actividades son fundamentales para construir un tejido social más fuerte y demostrar un compromiso tangible con el bienestar de todos los habitantes, sin importar su ubicación geográfica.