Con un alcance notable, el programa benefició a más de 7,500 chihuahuenses en diversas colonias, centros comunitarios y Casas de los Abuelos, demostrando un esfuerzo coordinado para llegar a distintos sectores de la población. El titular de la dependencia, Rafael Loera, detalló que se entregaron más de 10,500 apoyos y regalos, que incluyeron desde despensas del programa “NutriChihuahua” y cobijas hasta artículos de mayor impacto como kits de parrillas, tinacos y electrodomésticos, además de dulces y juguetes para los niños. Esta estrategia transforma una celebración tradicional en una intervención social de gran calado, atendiendo necesidades básicas en una temporada de alta vulnerabilidad económica para muchas familias. Loera resaltó que cada posada “se convierte en un espacio de convivencia comunitaria y unión familiar”, subrayando el doble propósito de la iniciativa: fortalecer el tejido social y proveer asistencia material.
La continuidad del programa, con visitas programadas a más colonias como Punta Oriente y Jardines de Oriente, indica una estrategia sostenida y no un evento aislado. Esta acción reafirma el compromiso del gobierno estatal de “estar cerca de la gente, compartir momentos de alegría y recordar que con solidaridad y trabajo en equipo, se construyen comunidades más unidas”.












