La intervención se centró exclusivamente en la base que sostiene la escultura, sin realizar ninguna modificación estructural o artística a la obra principal, asegurando así la preservación del monumento. El arte de Mata Ortiz, iniciado por el maestro Juan Quezada Celado, es reconocido a nivel internacional y se inspira en la antigua cultura prehispánica de Paquimé. Su aplicación en un monumento tan visible como la Puerta de Chihuahua no solo mejora la imagen urbana, sino que también funciona como un homenaje a la riqueza artesanal de la región, convirtiendo un espacio público en una galería de arte al aire libre. Las autoridades municipales afirmaron que la intervención no fue una modificación a la escultura, sino un trabajo de mantenimiento en su base. Con este tipo de acciones, el Gobierno Municipal reafirma su compromiso de mejorar la imagen de Chihuahua Capital, presentándola como una ciudad orgullosa de sus raíces y que pone en alto el nombre de un estado descrito como “un lugar seco y arenoso en donde se juntan las aguas”.