La magia regresó a la "capital fresera" con un desfile que inició tras la bendición del obispo a los Reyes Magos y los más de 74 contingentes participantes. A pesar de los exhortos de las autoridades para no apartar lugares, la devoción por la tradición prevaleció, y las banquetas de las principales avenidas como Lázaro Cárdenas y Guerrero se llenaron de sillas, cobijas y familias dispuestas a esperar durante horas. El recorrido partió de la Calzada de los Chinacos y atravesó las principales arterias de la ciudad, culminando pasadas las diez de la noche. El evento transcurrió en un ambiente festivo, lleno de globos multicolores y las cartas de los niños, demostrando que la ilusión de esta celebración se mantiene viva de generación en generación. Las autoridades implementaron un operativo vial con rutas alternas para gestionar el alto flujo de asistentes y vehículos, asegurando que la masiva congregación se desarrollara de manera ordenada.