Durante el evento se compartieron 300 metros de rosca, elaborada por panaderías locales, y 600 litros de chocolate caliente. La celebración incluyó una dinámica especial para los más pequeños: las niñas y niños que encontraron una de las 600 figuras del Niño Jesús en su porción de rosca pudieron canjearla por un libro para colorear en las Oficinas de Atención al Turista, una iniciativa para promover la convivencia familiar.
El alcalde Galindo Ceballos subrayó que el gobierno continuará promoviendo eventos que fortalezcan la vida social y cultural del Centro Histórico. Por su parte, la presidenta de la Cámara Nacional de la Industria Panificadora (CANAIMPA) en San Luis Potosí, Olivia Calderón Olmos, destacó la importancia de preservar esta tradición y de impulsar el consumo en panaderías locales, reconociendo el valor del trabajo artesanal de los panaderos potosinos. El evento masivo transcurrió en un ambiente familiar, consolidando la Plaza de Armas como un punto de encuentro para la comunidad.













