Al transformar uno de los principales corredores turísticos en un espacio de convivencia, se envía un mensaje claro: “Es muy importante recordar que los espacios turísticos también son de las niñas, los niños, las mujeres y los hombres trabajadores. Hoy la Quinta Avenida está llena de familias y eso habla de una ciudad viva y segura”. La celebración se enmarca en un contexto más amplio de políticas públicas enfocadas en el bienestar social, la seguridad y una inversión histórica de 900 millones de pesos en obra pública para mejorar la infraestructura de la ciudad.