Los juguetes fueron recibidos en las distintas estaciones de bomberos de la ciudad. Allí, los propios elementos se encargaron de realizar un proceso de selección, reparación y limpieza de los juguetes de segunda mano que se encontraban en buenas condiciones, asegurando que cada regalo entregado fuera digno y seguro. Esta labor no solo demuestra la generosidad de los donantes, sino también la dedicación y el corazón de los bomberos, quienes invirtieron su tiempo para que la magia del Día de Reyes llegara a quienes más lo necesitan.