Ahora en rehabilitación por adicciones, su principal anhelo es reencontrarse con su familia para iniciar una nueva vida.

Kennedy, un joven que enfrentaba una fuerte adicción a las drogas, encontró una segunda oportunidad gracias a la intervención de un grupo de ciudadanos en Tijuana. Tras años viviendo en la indigencia, su rescate marcó el inicio de un difícil pero esperanzador proceso de rehabilitación. Actualmente, se encuentra en una etapa avanzada de su recuperación, motivado por el deseo de dejar atrás su pasado y reconstruir su futuro. Su principal meta es localizar a su familia, originaria de León, Guanajuato, para poder reencontrarse con ellos y compartir su transformación.

La historia de Kennedy se ha difundido como un ejemplo de resiliencia y del impacto positivo que puede tener la acción comunitaria. Su caso pone de relieve no solo las duras realidades de la vida en la calle y la adicción, sino también la capacidad humana para el cambio cuando se cuenta con el apoyo adecuado. La búsqueda de su familia es el último paso en su camino hacia una reinserción completa, un anhelo que simboliza la esperanza de cerrar un ciclo de sufrimiento y abrir un nuevo capítulo basado en la sobriedad y los lazos afectivos.