Aunque se mostró abierta a reuniones bilaterales durante el proceso, enfatizó la solidez del acuerdo actual. Por su parte, el canciller Juan Ramón de la Fuente aseguró que México está “en el carril adecuado” y que “no se van a salir con la suya quienes piensan que no vamos a alcanzar una buena revisión del tratado”. De la Fuente destacó que el diálogo con ambos socios comerciales es bueno y se basa en la cooperación “sin subordinación”. Mientras tanto, en el frente interno, productores agrícolas de quince estados anunciaron un paro nacional para exigir la exclusión de sus productos del T-MEC, argumentando que se encuentran en desventaja frente a los subsidios de Estados Unidos, lo que ha provocado una crisis en el campo mexicano desde hace tres décadas. Los agricultores buscan una reunión con el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, antes de la renovación del tratado.