El gobierno federal, a través del Servicio de Administración Tributaria (SAT), ha propuesto una serie de reformas para endurecer el combate contra la compraventa de facturas falsas, un delito que causa graves afectaciones al fisco. La nueva estrategia, incluida en el paquete económico 2026, contempla la aplicación de prisión preventiva oficiosa, la suspensión de sellos digitales y la prohibición de crear nuevas empresas para quienes participen en estas prácticas ilícitas. El titular del SAT, Antonio Martínez Dagnino, explicó en la conferencia presidencial que estas medidas derivan de la reforma constitucional al artículo 19, que tipifica la venta de facturas como un delito grave. El nuevo procedimiento será abreviado, con una duración no mayor a 24 días, y se suspenderá el sello para facturar desde el inicio del proceso, aunque “siempre se va a dar el derecho de audiencia al contribuyente”.
Una de las sanciones más severas es que los socios, accionistas o representantes legales involucrados en la venta de facturas falsas no podrán inscribir nuevas empresas.
Asimismo, quienes compren dichos comprobantes deberán corregir su situación fiscal, o también se les retirará el sello de facturación.
Martínez Dagnino enfatizó que la prisión preventiva oficiosa se aplicará a quienes participen en estas redes, ya que “no son contribuyentes y que están afectando al fisco federal”. Adicionalmente, el SAT ha implementado controles preventivos, como la modificación del proceso de inscripción al RFC y la obtención de la firma electrónica, que ya no se otorgan el mismo día para permitir una mayor verificación del domicilio fiscal y evitar el uso de testaferros.
En resumenEl gobierno federal intensifica su lucha contra la evasión fiscal mediante una reforma que busca desmantelar las redes de empresas factureras. Con la introducción de la prisión preventiva oficiosa y sanciones más estrictas, como la imposibilidad de crear nuevas empresas para los infractores, el SAT busca poner “piso parejo” y asegurar una recaudación más justa, atacando de raíz uno de los esquemas de defraudación más dañinos para las finanzas públicas.