Luego de ser víctima de acoso sexual en la vía pública, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció la presentación de una denuncia penal y la promoción de una campaña nacional contra esta forma de violencia. Más significativamente, instruyó una revisión legislativa para asegurar que el acoso sea tipificado como delito penal en todos los estados de la República, elevando un incidente personal a una acción de política pública de alcance nacional. El suceso ocurrió cuando un hombre, posteriormente identificado como Uriel “N” y detenido por las autoridades, se acercó a la mandataria en el Centro Histórico, la tocó sin su consentimiento e intentó besarla.
Sheinbaum explicó que su decisión de denunciar no fue solo por su caso, sino en representación de las miles de mujeres que enfrentan situaciones similares diariamente. “Mi reflexión es: si no presento yo la denuncia, además de que es un delito, pues ¿en qué condición se quedan todas las mujeres mexicanas? Si esto le hacen a la presidenta, ¿qué va a pasar con todas las jóvenes y mujeres de nuestro país?”, expresó en su conferencia matutina. La presidenta encomendó a la secretaria de las Mujeres, Citlalli Hernández, la tarea de revisar las legislaciones estatales para impulsar la homologación del tipo penal y de diseñar una campaña de concientización. A pesar del incidente, que también generó un debate sobre su seguridad, Sheinbaum afirmó que no modificará su estilo de gobierno cercano a la gente.
El acto fue condenado por funcionarias, legisladoras y diversas organizaciones de mujeres, quienes manifestaron su solidaridad.
En resumenEl acoso público a la presidenta Sheinbaum ha catalizado una respuesta de política nacional. Su decisión de denunciar y de impulsar una reforma para criminalizar el acoso en todo el país, junto con una campaña de sensibilización, marca un posicionamiento contundente del gobierno federal contra la violencia de género.