La medida, impulsada por Morena y sus aliados, generó un intenso debate con la oposición, que rechazó honrar al líder revolucionario. Con 73 votos a favor, la reforma a la Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacional fue turnada a la Cámara de Diputados. La senadora de Morena, Margarita Valdez, defendió la iniciativa argumentando que es un acto de justicia para una de las figuras más icónicas de la Revolución, cuya imagen, afirmó, ha sido “distorsionada por la burguesía”. Valdez describió a Villa como un defensor de los pobres que “se robaba las vacas, pero para darle de comer a los pobres”, y negó que fuera alcohólico, señalando que “le gustaban las malteadas de fresa”. La senadora Simey Olvera, también de Morena, añadió que los conservadores continúan desdibujando la figura de Villa, quien representa “la lucha de los desprotegidos”. La oposición, liderada por la senadora del PAN, Lilly Téllez, condenó enérgicamente la propuesta, especialmente por discutirse en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
Téllez calificó a Villa como “el mayor asesino y violador de mujeres”, y acusó a Morena de insultar a las mexicanas con esta iniciativa.











