El anuncio fue realizado por la propia presidenta, quien explicó que el proyecto busca resolver una creciente demanda logística en la Península de Yucatán y reducir los costos de los combustibles en la región. Durante una supervisión al Tren Maya de carga, Sheinbaum notó que los precios de la gasolina en algunas zonas de Quintana Roo superan los 24 pesos por litro, a pesar de los acuerdos para mantenerlos por debajo de ese umbral. La causa, explicó, es la dependencia de un solo punto de abasto en Puerto Progreso, Yucatán, lo que encarece el transporte por pipa hasta el sur de la península. "Con el Tren Maya de carga queremos construir un centro de almacenamiento de combustibles.
Eso permitirá disminuir el costo del transporte.
Este es un proyecto muy importante para toda la península", señaló la mandataria. La nueva terminal no solo agilizará el movimiento de energéticos, sino que también fortalecerá la infraestructura energética regional como parte de una estrategia para consolidar la conectividad y el desarrollo económico del sureste. El proyecto se suma a otras grandes obras como el propio Tren Maya, cuyas obras en su modalidad de carga iniciaron en abril pasado, y el Corredor Interoceánico, reafirmando el papel central de las Fuerzas Armadas en la construcción de infraestructura prioritaria para el gobierno federal.













