Fuentes oficiales confirmaron a medios que Márquez Hernández ya no puede ingresar a Estados Unidos y que ha iniciado un proceso para aclarar la situación con el gobierno estadounidense.

La revocación se produce en un contexto de escrutinio sobre el patrimonio del funcionario. En julio, la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) reveló que Márquez presume en su declaración patrimonial una colección de relojes de lujo con un valor de 7.7 millones de pesos, incluyendo una pieza valuada en 3.78 millones. En su defensa, el directivo ha sostenido que los relojes fueron adquiridos antes de ser funcionario, como producto de trabajos anteriores. La decisión del Departamento de Estado se enmarca en una política más amplia de revisión de visas a funcionarios mexicanos. Según un informe de la agencia Reuters, en las últimas semanas se han cancelado las visas a unos 50 políticos y funcionarios del país. Este caso particular es significativo por el rol de Márquez Hernández en la ANAM, una institución central en la lucha contra el contrabando y la evasión fiscal en el comercio transfronterizo, lo que envía una fuerte señal en la relación bilateral sobre temas de corrupción y seguridad.