Estas declaraciones contrastan con la postura del gobierno mexicano.

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha asegurado que el proceso de revisión avanza con normalidad y que “hasta hoy no tengo ninguna señal que me diga que no se va a seguir adelante”. Ebrard informó que en México existe un consenso mayoritario, cercano al 90% de los sectores consultados, para mantener el tratado. El gobierno mexicano planea entregar un reporte con sus aportaciones en enero de 2026. En Estados Unidos, ya han comenzado las audiencias públicas (hearings) como parte de su propio proceso de consulta. Durante estas audiencias, diversos grupos empresariales y agrícolas han defendido la importancia del T-MEC para la competitividad de la región, aunque también han presentado quejas sobre políticas mexicanas en energía y el poder judicial, así como barreras comerciales canadienses. La tensión se da en vísperas de un encuentro entre la presidenta Claudia Sheinbaum, Donald Trump y el primer ministro de Canadá, Mark Carney, en Washington, lo que convierte la próxima revisión del tratado en un punto central de la agenda trilateral.