Esta iniciativa busca garantizar que cualquier persona, sin importar si es derechohabiente del IMSS, ISSSTE o IMSS-Bienestar, pueda recibir atención médica en cualquier institución pública del país.
Durante su mensaje en el Zócalo por los siete años de la Cuarta Transformación, Sheinbaum detalló que la nueva credencial permitirá a cada mexicano conocer la clínica y el hospital que le corresponden para su atención. Además, el plan contempla la digitalización de todos los expedientes médicos, con el objetivo de que en un plazo de dos años el historial clínico de un paciente pueda ser consultado por cualquier institución del sistema. “Salud universal para todas y todos los mexicanos”, enfatizó la mandataria, al asegurar que “el acceso a la salud es un derecho del pueblo de México, no un privilegio o una mercancía”. Este anuncio forma parte de una estrategia más amplia para fortalecer el sector salud, que incluye la mejora en la distribución de medicamentos a través de la “Ruta de la Salud” y la expansión de las “Farmacias del Bienestar”. La presidenta informó que las consultas en el ISSSTE han aumentado un 15% y en el IMSS-Bienestar un 25%, como parte de los avances en la materia. El objetivo final es consolidar un sistema unificado que elimine las barreras de afiliación y garantice el acceso a servicios médicos para toda la población.













