El Senado de la República se prepara para votar una reforma clave que endurece las sanciones por abuso sexual y refuerza la protección a las víctimas, actualizando el Código Penal Federal. La iniciativa, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum y respaldada por Morena y sus aliados, busca armonizar la legislación con estándares constitucionales e internacionales, y forma parte de un paquete más amplio para garantizar la igualdad sustantiva y el derecho a una vida libre de violencia. Las Comisiones Unidas para la Igualdad de Género y de Estudios Legislativos Primera ya avalaron por unanimidad las modificaciones a los artículos 260 y 266 del Código Penal Federal. La presidenta de la Mesa Directiva del Senado, Laura Itzel Castillo, informó que el dictamen se abordará en el pleno esta semana. La reforma es significativa porque reconoce que el abuso sexual puede ocurrir sin contacto físico y establece que “el silencio, la pasividad o la falta de resistencia de la víctima no constituyen consentimiento”.
Además, se incorporan agravantes que aumentan las penas, que podrían llegar hasta 10 años de prisión, y se obliga al agresor a acudir a servicios reeducativos.
La senadora Martha Lucía Micher Camarena destacó que la violencia sexual afecta desproporcionadamente a mujeres, niñas, niños y adolescentes, y que la impunidad persiste debido a tipos penales imprecisos y estereotipos de género. Esta reforma forma parte de un paquete más amplio que modifica 17 leyes secundarias para garantizar la coherencia legal y la certeza en la aplicación de las normas en materia de igualdad y no violencia.
En resumenEl Congreso avanza en una reforma fundamental para combatir el abuso sexual, endureciendo las penas y aclarando conceptos clave como el consentimiento. La iniciativa, que se votará próximamente en el Senado, busca cerrar vacíos legales, proteger de manera más efectiva a las víctimas y alinear la legislación mexicana con los estándares internacionales de derechos humanos.