Además, se incorporan agravantes que aumentan las penas, que podrían llegar hasta 10 años de prisión, y se obliga al agresor a acudir a servicios reeducativos.

La senadora Martha Lucía Micher Camarena destacó que la violencia sexual afecta desproporcionadamente a mujeres, niñas, niños y adolescentes, y que la impunidad persiste debido a tipos penales imprecisos y estereotipos de género. Esta reforma forma parte de un paquete más amplio que modifica 17 leyes secundarias para garantizar la coherencia legal y la certeza en la aplicación de las normas en materia de igualdad y no violencia.