La nueva normativa establece que los proveedores deben permitir a los consumidores cancelar un servicio por el mismo medio en que fue contratado, sin obstáculos ni penalizaciones.

Además, las empresas están obligadas a informar de manera “clara, destacada y accesible” si el servicio implica cobros automáticos recurrentes, especificando su monto, periodicidad y fecha.

Dichos cobros solo podrán realizarse con el “consentimiento expreso e informado” del usuario.

En el caso de las renovaciones automáticas, el proveedor deberá notificar al cliente con al menos cinco días de anticipación, permitiendo su cancelación sin costo. El diputado Ricardo Monreal, impulsor de la reforma, señaló que esta protege a millones de mexicanos que enfrentaban procesos de cancelación “casi imposibles”. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) vigilará el cumplimiento de la ley, que aplica a servicios como Netflix, HBO, Spotify, así como a empresas de telefonía e internet, y contempla multas de hasta 3 millones de pesos para quienes la infrinjan.