Las viviendas entregadas, de 60 metros cuadrados, cuentan con dos recámaras y servicios básicos. El programa está dirigido a trabajadores con al menos seis meses de antigüedad, ingresos de entre uno y dos salarios mínimos y que no cuenten con un crédito hipotecario vigente con el instituto. El gobernador Villarreal Anaya afirmó que este programa refleja la visión de la presidenta para “dotar a la población de su vivienda, una vivienda adecuada, una vivienda digna”.