UU.

Esta medida responde a la creciente utilización de estos dispositivos por parte de cárteles para el trasiego de drogas y ataques. Además, se acordó “profundizar y agilizar la colaboración en materia de extradiciones, decomiso de activos e investigaciones sobre robo de combustible (huachicol)”. El combate al tráfico ilícito de fentanilo fue señalado como un “objetivo principal”, con un enfoque en desmantelar las redes financieras de los grupos delictivos. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México reiteró que esta cooperación se fundamenta en los principios de “respeto a la soberanía y a la integridad territorial, confianza mutua, cooperación sin subordinación y responsabilidad compartida”. La delegación mexicana estuvo integrada por altos mandos de la SRE, SEDENA, SEMAR, SSPC y la FGR, mientras que la estadounidense incluyó a representantes de los Departamentos de Estado, Seguridad Nacional, Defensa y Justicia, reflejando el alto nivel estratégico del diálogo.