La iniciativa, dirigida a familias que no son derechohabientes del Infonavit o Fovissste, busca garantizar un acceso transparente y justo a la vivienda ante una demanda que superó las 161,000 solicitudes. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó el arranque del primer sorteo desde Chignahuapan, Puebla, explicando que se optó por este mecanismo para asegurar la equidad en el proceso. “Decidimos que se hiciera por sorteo, que es lo mejor, es la forma más justa dentro de las circunstancias para poder distribuir las viviendas”, afirmó. La mandataria detalló que se realizó una selección previa para verificar que los solicitantes cumplieran con los requisitos, como no tener seguridad social en vivienda y acreditar su situación económica. La secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), Edna Elena Vega Rangel, calificó el evento como un “momento histórico” y destacó que los sorteos se realizarán en 147 municipios de 30 entidades. El proceso cuenta con la supervisión de un interventor de la Secretaría de Gobernación y un notario público. El modelo de asignación no es totalmente aleatorio, ya que prioriza a grupos vulnerables. Por ejemplo, en Chignahuapan, de 256 viviendas disponibles, 66 se asignaron de forma directa a personas adultas mayores y con discapacidad, mientras que 51 se destinarán a un esquema de renta para jóvenes.
Las 139 restantes fueron las que se sometieron a la tómbola.
Este programa forma parte de una meta sexenal que contempla la construcción de más de 1.2 millones de viviendas.











