La presidenta del INEGI, Graciela Márquez, ya había anticipado en agosto que el instituto se preparaba para absorber esta responsabilidad. Con esta reestructuración, el INEGI no solo recopilará y procesará la información, sino que también establecerá los mecanismos de aseguramiento de calidad y los requisitos para las instituciones evaluadoras externas, consolidando su papel como el ente rector en la materia.