La medida ha generado preocupación y alertas preventivas en municipios como Nuevo Laredo, ante el previsible incremento en el caudal del Río Bravo. Para mitigar el impacto, especialmente en Tamaulipas, la entidad más afectada, Sheinbaum anunció que se recuperará un proyecto para construir un ducto que lleve agua tratada desde Nuevo León para uso agrícola. “La idea es iniciarlo el próximo año, de tal manera que, más allá si hay agua de lluvia o no, este convenio que se firmó hace muchos años se haga realidad”, indicó. A pesar de las garantías federales, la decisión ha sido criticada por diputados en Nuevo León y ha generado incertidumbre entre productores de Chihuahua, quienes afirman no haber recibido notificación oficial y temen por el ciclo agrícola.