“Es muy difícil distinguir entre un videojuego que tiene violencia y uno que no.
Entonces, ¿cómo le vas a poner un impuesto?
(…) Tomamos esa decisión de que no se cobre el impuesto”, declaró Sheinbaum. El gravamen, incluido en la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) como parte del paquete económico 2026, buscaba desincentivar el consumo de productos considerados con efectos negativos para la salud mental. La Secretaría de Hacienda estimaba recaudar 183 millones de pesos con esta medida. Sin embargo, el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, advirtió que el Ejecutivo “no tiene facultad para inaplicar una contribución vigente” y que la cancelación requiere una reforma legislativa. En respuesta, el diputado panista Héctor Saúl Téllez anunció que su bancada presentará una iniciativa para eliminar formalmente el impuesto.
Como alternativa al gravamen, el gobierno federal optará por realizar campañas de concientización dirigidas a jóvenes sobre los riesgos de la adicción y la violencia en los videojuegos, similares a las estrategias contra el consumo de drogas. La diputada de Movimiento Ciudadano, Iraís Reyes, celebró el anuncio, cuestionando el argumento recaudatorio.











