La intervención se centra en la rehabilitación de infraestructura, mantenimiento mayor y equipamiento básico. Una de las características principales del programa es su modelo de gestión participativa, que transfiere los recursos económicos de manera directa a los comités escolares conformados por padres de familia y personal educativo, con el objetivo de fortalecer la transparencia y la corresponsabilidad en la toma de decisiones. La directora del programa LEEN, Pamela López Ruiz, anunció que la meta es alcanzar una cobertura del 100 por ciento en el nivel bachillerato.

Para ello, en 2026 se atenderán las 5,652 escuelas restantes.

Este esfuerzo, según López Ruiz, busca “cerrar brechas históricas de infraestructura y garantizar la igualdad de oportunidades educativas en todo el territorio nacional”. El plan sexenal del programa establece que las escuelas de Educación Media Superior recibirán apoyos al menos tres veces durante el sexenio, asegurando así la continuidad en las mejoras de los planteles.

La estrategia prioriza a las escuelas con mayores rezagos, ubicadas en contextos vulnerables, comunidades indígenas y regiones con menor acceso a recursos, consolidando a la escuela como un espacio seguro y formativo.