Entonces, ¿cómo le vas a poner un impuesto?

¿Quién va a determinar esa circunstancia?”.

El estímulo fiscal está condicionado a que el impuesto no se traslade al consumidor final para evitar “beneficios indebidos”.

A pesar de resolver la aplicación del gravamen, la decisión fue criticada por legisladores de oposición de Movimiento Ciudadano y el PAN, quienes la calificaron como un “paliativo administrativo” y una “solución temporal”. Argumentaron que la vía correcta era la derogación de la ley en el Congreso para eliminar la carga burocrática que implica gestionar el estímulo y no exhibir un error en la propuesta original del Ejecutivo.