La propuesta establece una transición que comenzaría en 2026 con 48 horas y llegaría a las 40 horas en 2030.

Además, busca garantizar un día de descanso con salario íntegro.

Por su parte, el diputado de Movimiento Ciudadano, Sergio Torres Félix, instó a los empresarios a iniciar ajustes graduales de inmediato, como reducir una hora diaria, argumentando que la medida puede implementarse sin esperar a la aprobación final. La reforma también contempla limitar las horas extra a un máximo de 12 por semana, con un pago adicional del 200% si se excede ese límite, y prohíbe el tiempo extraordinario para menores de 18 años. El respaldo legislativo y el diálogo con el sector privado sugieren que la reforma tiene altas probabilidades de avanzar, transformando significativamente las condiciones laborales en México.