Mande al carajo a los halcones; usted tiene capacidad para actuar con juicio práctico”.

Advirtió que “la efímera victoria de hoy puede ser la contundente derrota del mañana. La política no es imposición”. El expresidente invocó a figuras históricas como Simón Bolívar y Abraham Lincoln, asegurando que no aprobarían la actuación estadounidense.

Su reaparición incluyó un respaldo explícito a la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien también rechazó la intervención.

“Soy mexicano con mucho orgullo, pero también latinoamericano.

Apoyo incondicionalmente a mi presidenta Claudia Sheinbaum”, escribió.

Finalmente, citó la máxima de Benito Juárez sobre que “el respeto al derecho ajeno es la paz” y concluyó su mensaje a Trump con una frase que marcó distancia: “Por ahora no le mando un abrazo”. La declaración generó una fuerte reacción de opositores como Alejandro Moreno y Lilly Téllez, quienes lo acusaron de complicidad y de defender a un “dictador” y “narcoterrorista”.