Esta sería la primera reforma electoral a iniciativa del gobierno en décadas, ya que históricamente han sido impulsadas por la oposición para ampliar la democratización. El líder nacional del PRI, Alejandro Moreno, ha criticado la iniciativa, señalando que Morena busca “elecciones a modo y perpetuarse en el poder” para instaurar un régimen “peor que el de Venezuela”. Por su parte, el exconsejero presidente del INE, Lorenzo Córdova, advirtió que la próxima reforma se procesaría sin buscar consensos con los partidos de oposición, a diferencia de enmiendas anteriores que fortalecieron la democracia. La propuesta se enmarca en un contexto de cambios institucionales impulsados por el oficialismo, que incluyen la militarización de la Guardia Nacional y la reforma al Poder Judicial, lo que ha generado debates sobre un posible viraje hacia un régimen autocrático.