Las sospechas de fraude y manipulación por parte de la producción de La Casa de los Famosos se intensificaron tras una serie de eventos controvertidos. Un desliz de Dalilah Polanco donde pareció admitir que recibe información del exterior y una polémica nominación ejecutada por Shiky han alimentado la desconfianza de la audiencia, que ha llegado a calificar al programa como "La Casa de los Fraudes". La principal evidencia que avivó las llamas del descontento fue un video viral en el que Dalilah Polanco, en conversación con Shiky, dice: “Me dijeron que… Bueno, no me dijeron”, para luego reír nerviosamente. Este aparente lapsus fue interpretado por miles de espectadores como una confesión de que la producción le filtra información, una teoría que se vio reforzada por el hecho de que la actriz había pasado dos horas en el confesionario poco antes. Este incidente ocurrió en el marco de la última gala de nominación, donde Shiky realizó una "jugada maestra" al distribuir sus puntos de una manera matemáticamente precisa para nominar a todos los integrantes del "Cuarto Noche". La audiencia consideró esta estrategia demasiado perfecta para ser casual, acusando a la producción de haberlo guiado.
Entre las señales de supuesta manipulación, los internautas señalaron que Shiky no llevaba lentes, parecía nervioso y que "La Jefa" le habría indicado el orden en que debía otorgar sus puntos.
Estos eventos, sumados a controversias anteriores como la "broma" a Abelito, han consolidado una narrativa de favoritismo y han erosionado la credibilidad del concurso ante una parte significativa del público.
En resumenLas acusaciones de fraude en la producción se han convertido en una narrativa dominante, impulsada por la aparente admisión de Dalilah Polanco de recibir información externa y la nominación estratégicamente perfecta de Shiky. Estos eventos han dañado gravemente la confianza de los espectadores, dando lugar a afirmaciones generalizadas de que la competencia está manipulada para favorecer a ciertos concursantes, socavando así la credibilidad del programa.