Según Harfouch, Rocha y su hijo le habrían pedido votar por la mexicana argumentando que “será bueno para nuestro negocio”. A estas acusaciones se sumó la jueza y ex Miss Universo 2005, Natalie Glebova, quien criticó la falta de una auditoría externa que certificara los votos, una práctica que, según recordó, era estándar en ediciones anteriores. La controversia se vio avivada por los abucheos de una parte del público en Tailandia tras el anuncio. En respuesta, Raúl Rocha, presidente de la organización, desmintió a Harfouch, afirmando que no renunció, sino que fue despedido por confundir una iniciativa filantrópica con el proceso de selección principal. Rocha mostró conversaciones de WhatsApp como prueba y acusó al exjuez de mentir para “querer reflectores en dos minutos”.