El artista evitó la prisión gracias a su “colaboración sustancial” con el FBI, incluyendo su testimonio en el caso contra su exmánager, Ángel del Villar.

La sentencia, dictada por la jueza Maame Ewusi Frimpong en una corte federal de California, también impone a Ortiz el pago de una multa que podría ascender a 1.5 millones de dólares. El caso se originó por la participación del cantante en conciertos organizados en México por la empresa Gallística Diamante, propiedad de Jesús Pérez Alvear, quien fue designado por el Departamento del Tesoro de EE. UU. como un lavador de dinero para el CJNG y fue asesinado en 2024. La defensa de Ortiz argumentó que el cantante actuó bajo presión de su entonces productor, Del Villar, quien fue condenado a cuatro años de prisión por violar la Ley Kingpin, que prohíbe a ciudadanos estadounidenses hacer negocios con narcotraficantes. El abogado de Ortiz destacó que su cliente se puso en “gran riesgo” al testificar, lo que ha dificultado la programación de conciertos en México. Al salir de la corte, Ortiz ofreció disculpas a su público y afirmó que “se han dicho demasiadas mentiras” sobre su caso.