Durante su conferencia matutina, Sheinbaum se refirió al incidente en el que Nawat Itsaragrisil, directivo del certamen en Tailandia, insultó a Bosch. “A mí me gustó de ella que levanta la voz en un momento en donde siente que hay una injusticia contra ella y es un ejemplo”, expresó la presidenta. Subrayó que la reacción de Bosch desafía el viejo dicho de “calladita te ves más bonita”, una idea que, aseguró, ya quedó atrás. La mandataria relató cómo la joven tabasqueña “se levanta y se va, tienen que pedirle disculpas y acaba ganando el concurso”, describiendo su trayectoria como un acto de justicia y empoderamiento. Aunque reconoció que el certamen “siempre tiene su cuestionamiento”, Sheinbaum prefirió no entrar en ese debate y centrarse en el valor de la acción de Bosch. Este respaldo presidencial añade una dimensión política y social significativa al triunfo de la nueva Miss Universo, enmarcando su victoria no solo como un logro en un concurso de belleza, sino como un símbolo de la fortaleza femenina en el México actual.