Tras la operación, la influencer preocupó a sus seguidores al aparecer llorando en una transmisión en vivo.

Sin embargo, ella misma aclaró que su reacción emocional era un efecto secundario de la anestesia. “Ando llorando mucho, porque siempre que me cirujeo siempre me da mucho sentimiento después de la anestesia”, explicó, asegurando que se encontraba bien y con un dolor manejable. Su objetivo, según mencionó, era mejorar aspectos de su figura con los que no se sentía cómoda, como sus glúteos, que describió como “de muela”.

La influencer también tiene planes a futuro para continuar su transición, incluyendo un viaje a Tailandia en 2026 para someterse a otros tratamientos de feminización.