“Yo tenía las pompis como de muela y me daba mucha pena.

Ahora ya estarán mejor”, comentó, explicando que el resultado final será visible en tres meses. El cirujano a cargo, Iván Mercado, detalló que también se le practicó una remodelación costal, que implica la fractura y reposicionamiento de las costillas flotantes para estrechar la cintura, un procedimiento que requiere el uso de un corsé rígido durante 24 horas al día por tres meses. A pesar del dolor y la incomodidad, Guevara ha mantenido su característico humor, aunque también ha confesado haber experimentado una intensa sensibilidad emocional debido a la anestesia, lo que la llevó a sentirse inusualmente “sentimental” y a llorar con facilidad.