Durante una visita al programa 'Hoy', Conde habló sobre su nueva apariencia y desestimó las preocupaciones sobre los riesgos.
“Me los dejaron como verdecito y me encanta (...) no veo verde ni nada, veo muy bien”, afirmó.
Explicó que el procedimiento “es como una pinturita al rededor” del iris y es más simple que una cirugía láser que modifica la visión.
La idea de cambiar el color de sus ojos surgió después de que un maquillista en Houston la convenciera de usar lentes de contacto de color para una sesión de fotos, cuyo resultado le fascinó. Posteriormente, su esposo le informó sobre un cirujano en Nueva York que realizaba la intervención de forma permanente. La decisión ha provocado una ola de críticas en redes sociales, donde usuarios han cuestionado la seguridad del procedimiento y han señalado que la actriz ha abusado de las cirugías estéticas. A pesar de la controversia, Ninel Conde se ha mostrado satisfecha con el resultado y ha bromeado sobre su nueva imagen, afirmando que ahora ella y su esposo, quien también planea operarse, tendrán “ojo carísimo”.













