Desde su entrada triunfal montado en un tractor, Teo dejó claro que no pasaría desapercibido.

A pesar de su carisma, se convirtió en el primer sentenciado de la competencia al no ser salvado por sus compañeros en la 'Cadena de Salvación'. Para asegurar su permanencia, recurrió a promesas audaces que captaron la atención del público, como la de raparse la cabeza si era salvado, un compromiso que cumplió tras haber mantenido su cabellera larga por dos años. Su crecimiento en el juego se consolidó al ganar un 'Duelo del Capataz' contra Lis Vega, una victoria que utilizó para enviar un mensaje a sus compañeros, afirmando que aún no lo consideraban un contendiente real.

Más allá de la competencia, Teo también ha mostrado un lado sensible que ha conectado con la audiencia. Uno de los momentos más conmovedores fue durante la creación de un altar de Día de Muertos, cuando no pudo contener las lágrimas al ver una fotografía de su madre, fallecida en 2017, un instante de vulnerabilidad que se viralizó en redes sociales.