Ante el creciente escrutinio, Salazar decidió abordar el tema en una entrevista con el reportero Gabriel Cuevas.

En sus declaraciones, admitió la veracidad de los señalamientos, pero matizó la situación.

“Mi pasado es un pasado como el de todos, siento que es muy normal”, expresó, añadiendo que no le molestaba que se hablara del tema. A la pregunta directa sobre si era mentira que trabajó en centros nocturnos, respondió con franqueza: “No, no es mentira, pero creo que lo exageraron”.

Con esta postura, Aranza busca poner fin a la polémica, normalizando su experiencia laboral como parte de su vida antes de alcanzar notoriedad pública junto a Abelito. Su decisión de hablar directamente del tema refleja una estrategia para controlar la narrativa y evitar que los rumores sigan afectando su relación, la cual inició en 2022 cuando ambos eran estudiantes universitarios.