En diversas entrevistas, Mercury ha calificado su entrada al programa como un "gran logro" y un "proyecto soñado", ya que le permitió mostrarse ante una audiencia masiva que lo "apapachó desde que entró". Consciente de la naturaleza volátil de la fama, el influencer ha manifestado su compromiso de trabajar arduamente mientras su popularidad esté en su apogeo, reconociendo que el éxito es compartido con "todas esas personas que me subieron". Con la mirada puesta en el futuro, sus planes para 2026 son claros: "Quiero prepararme más en la actuación... me gustaría ser un galán, estar en melodramas, series, películas". Esta ambición demuestra su intención de capitalizar la visibilidad obtenida en el reality para transicionar de las redes sociales a los medios tradicionales.
Mercury se muestra dispuesto a asumir el reto con profesionalismo, afirmando: "Sé que debo prepararme y estoy dispuesto a hacerlo con la disciplina que se requiere".
Su caso ejemplifica cómo la plataforma de "La Casa de los Famosos" puede servir como un trampolín para que figuras digitales exploren y construyan una carrera en la industria del entretenimiento convencional.











