“El día que me enteré de lo de Venezuela, que lo metieron preso no grabé mi reacción pero me puse a llorar, soy venezolana, tengo a toda mi familia allá y al igual que muchos venezolanos he visto a mucha gente de mi vida irse y muchísimas cosas que han sido complicadas”, declaró. Su mensaje resonó con miles de personas que han vivido el exilio o la distancia debido a la crisis en el país sudamericano. La joven actriz, quien ha consolidado su carrera en México, manifestó su esperanza por un cambio significativo para su nación.

“Estoy tan feliz, que Dios ponga todo lo que tenga que pasar en Venezuela, pero que este país ya cambie, me encantaría regresar con todo mi corazón”, afirmó.

Esta mezcla de postura política y vivencia íntima expuesta en sus plataformas digitales muestra cómo los acontecimientos geopolíticos afectan directamente la vida de las figuras públicas, especialmente aquellas con lazos familiares y culturales en las regiones en conflicto.

Su testimonio se suma al de otras celebridades venezolanas que han utilizado su alcance para visibilizar la situación de su país.