Según el testimonio, Durante nunca fue integrada a la población general del penal. “Paola Durante jamás pasó a población.

Las personas famosas o importantes siempre tienen protección”, declaró la reclusa.

Esta afirmación contradice la imagen de vulnerabilidad y riesgo que Durante ha proyectado en diversas entrevistas y en su participación en el reality show. La fuente anónima detalló los lujos de los que supuestamente disponía la exconductora, entre ellos la posibilidad de ingresar objetos prohibidos para el resto de las internas.

“Ella sí podía tener celular y meter perfumes.

Sí estuvo privada de su libertad, pero no de sus comodidades”, sentenció la mujer, añadiendo que las personas bajo protección especial en el penal tienen rutinas distintas, como la posibilidad de salir a caminar por la noche sin convivir con las demás reclusas. Estas declaraciones, publicadas el 6 de enero, han reavivado el interés en uno de los casos más mediáticos de la historia reciente de México y han generado un debate sobre la veracidad de los relatos de las figuras públicas involucradas. La versión de la excompañera de prisión sugiere una realidad muy distinta a la que Paola Durante ha compartido con el público durante más de dos décadas.