No tengo nada que hablar al respecto.

Yo no hablo de personas irrelevantes”. Esta declaración buscaba cerrar el tema de raíz, devaluando la fuente de la controversia. Sin embargo, provocó una reacción de Lupillo Rivera, quien optó por el sarcasmo para responder.

“Si fue mencionado directo a mí, a lo mejor sí soy irrelevante porque ella es la grandísima artista y ella se merece un pedestal en el cielo”, comentó entre risas, posicionándose con ironía como un "pequeño artista que apenas va empezando".

Este intercambio de declaraciones mantiene la polémica vigente, abriendo un debate sobre los límites de la exposición mediática y el uso de relaciones pasadas en la esfera pública.