El propio Simmons utilizó sus redes sociales para dirigirse directamente a sus seguidores, agradeciendo los buenos deseos y minimizando el incidente.

“Estoy perfectamente bien.

Tuve un pequeño accidente.

Sucede.

Sobre todo a quienes conducimos fatal.

Y ese soy yo.

Todo bien”, declaró en X.

Esta estrategia de comunicación directa y transparente, combinada con el humor característico del músico, fue efectiva para disipar la alarma y controlar la narrativa mediática, asegurando a sus fans que su recuperación era un hecho y que sus compromisos profesionales, como el próximo reencuentro de KISS en Las Vegas, no se verían afectados.