La actriz Francia Raisa, quien en 2017 donó un riñón a Selena Gomez, abordó los rumores sobre un distanciamiento entre ambas al confirmar que no fue invitada a la boda de la cantante con Benny Blanco. Sus declaraciones, aunque diplomáticas, evidencian un cambio en la que una vez fue considerada una de las amistades más sólidas de Hollywood. En una entrevista, Raisa fue cuestionada sobre si asistiría al enlace, a lo que respondió con un tono que los medios describieron como nostálgico: “Sí, sé que se va a casar y estoy muy feliz por ella”. Añadió una frase que generó amplio debate: “Mira, tiene vida, ya es billonaria (sic) y pues… estoy agradecida que pude hacer eso por ella”.
Con esto, parece poner fin a las especulaciones, sugiriendo que su acto fue desinteresado y no espera nada a cambio.
Los rumores de una ruptura en su amistad comenzaron en 2022, cuando Gomez declaró que su “única amiga en la industria” era Taylor Swift.
Raisa reaccionó con un comentario que luego borró: “Interesante”.
La tensión aumentó cuando el padre de Raisa afirmó que el desacuerdo se debía al consumo de alcohol de Gomez post-trasplante. A pesar de que Gomez se ha referido a Raisa como su “mejor amiga” en el pasado y ha expresado su eterna gratitud, la ausencia en un evento tan significativo confirma que la relación ya no es lo que era.
En resumenFrancia Raisa maneja la atención mediática sobre su amistad con Selena Gomez con una postura de gratitud y distancia. Aunque no asistió a la boda, sus palabras se centran en la felicidad de Gomez, cerrando un capítulo público y dejando claro que sus caminos, aunque una vez unidos por un acto que salvó una vida, ahora son distintos.