Se confirmó que la modelo permanecería en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) por un mínimo de siete días bajo estricta vigilancia. La estrategia de comunicación de la organización se centró en la transparencia sobre su estado, al tiempo que se hizo un “ferviente llamado” a la comunidad para que oraran por su recuperación. Además, solicitaron explícitamente al público y a los usuarios de redes sociales “evitar compartir comentarios negativos, desinformación o especulaciones que puedan causar mayor sufrimiento a la familia”, pidiendo compasión y respeto a la privacidad. El presidente de Miss Universo, Raúl Rocha, también informó que la modelo estaba recibiendo atención médica y se encontraba acompañada por su familia.