Con notable serenidad, inició su mensaje declarando su peso actual: “Hola, soy Maite Perroni.

Peso 72 kilos, y eso que no me han visto cuando pesaba 94”.

Cuestionó que su cuerpo se volviera un tema relevante cuando existen asuntos más importantes, y afirmó que mientras algunos analizaban su figura “como si se tratara de un informe financiero”, ella estaba enfocada en su vida real y en la crianza de su hija.

La exRBD explicó que eligió “abrir una conversación” sobre los estereotipos y la presión social.

“Vivimos en una sociedad en donde nunca se es suficiente.

Nunca seremos suficientemente flacas, como si de eso dependiera nuestro valor”, expresó.

En su discurso, invitó a la reflexión sobre la lucha constante contra la báscula para encajar en moldes impuestos, olvidando la identidad propia.

Finalmente, concluyó con un llamado al amor propio: “Hoy decido abrazar mi cuerpo y agradecerle por haberme traído hasta aquí, por darme la fuerza para dar vida y poder atravesar todos los procesos y cambios que eso conlleva.

Y eso me hace hoy sentirme mucho más real y más feliz”.

Su esposo, el productor Andrés Tovar, respaldó públicamente su mensaje.