Ambas partes han utilizado los medios de comunicación para presentar sus versiones de los hechos, revelando profundas tensiones y acusaciones mutuas. El 19 de noviembre, un juez de control en Nuevo León vinculó a proceso a Cruz Martínez por violencia física, psicológica y patrimonial en agravio de Villarreal. Tras la audiencia, Martínez emitió un comunicado y declaró a la prensa que, si bien el proceso por violencia familiar continúa, fue desestimado de los cargos más graves de intento de feminicidio y robo.

Anunció además que prepara una contrademanda por difamación: “No lo hago por venganza, ni nada así, lo hago por dignidad, mis hijos llevan mi nombre”, expresó.

En respuesta, Alicia Villarreal ofreció una conferencia de prensa en la que relató el temor que vivió durante su matrimonio y afirmó haber recibido amenazas. “Si tuviera que agradecer, agradezco la parte en la que me da el divorcio, la libertad, y gracias a Dios estoy viva, porque pudo haber sucedido otra cosa”, declaró de manera contundente. Su equipo legal desmintió a Martínez, aclarando que “no se le absolvió de ningún delito” y que la investigación por tentativa de feminicidio sigue abierta de forma complementaria.

Como medidas cautelares, a Martínez se le prohibió acercarse a Villarreal y deberá presentarse periódicamente ante los juzgados.