Ante la creciente presión pública, Fidel Rueda implementó una estrategia de control de daños. A través de sus redes sociales, emitió una disculpa pública dirigida a la presidenta, deslindándose completamente del material proyectado.

El cantante afirmó que el video se mostró “sin su consentimiento, sin su autorización” y que se enteró del suceso solo después de que se viralizara.

“Quiero ofrecer una disculpa pública a nuestra presidenta Claudia Sheinbaum.

Se merece todo mi respeto por el hecho de ser mujer y por su investidura presidencial”, expresó. Su equipo de producción también emitió un comunicado asumiendo la responsabilidad, explicando que el video fue tomado de redes sociales y agregado al espectáculo sin consultar al artista ni evaluar su impacto. Esta respuesta busca trasladar la culpa a su equipo y presentarlo como ajeno a la decisión.