En respuesta, la estrategia de los señalados ha sido la negación categórica y el contraataque. Raúl Rocha Cantú emitió un comunicado negando cualquier vínculo indebido, explicando que un contrato de una de sus empresas con Pemex se adjudicó en 2023, antes de que él adquiriera parte de Miss Universo en 2024 y mucho antes de conocer a la familia Bosch en septiembre de 2025, calificando de “completamente falso e imposible” cualquier conflicto de interés. Además, Rocha afirmó que Harfouch no renunció, sino que fue despedido, y lo acusó de ser un “oportunista” que busca fama.

Por su parte, Bernardo Bosch también emitió una carta deslindándose de haber influido en el certamen. A nivel institucional, Pemex publicó una tarjeta informativa negando tener relación contractual vigente con las empresas de Rocha y afirmando que su felicitación a Fátima fue por “entusiasmo popular”.

La presidenta Claudia Sheinbaum se sumó a la defensa, calificando las críticas de “ridículas”. A pesar de este frente común, la controversia persiste, alimentada por las renuncias de otras reinas como Olivia Yacé de Costa de Marfil, quien dimitió a su título continental por no sentirse representada por los “valores” de la organización.