A esta polémica se sumaron las renuncias de las representantes de Costa de Marfil, Estonia y Noruega, quienes citaron falta de transparencia y favoritismo.
Miss Portugal y Miss Guadalupe también expresaron su descontento, denunciando exclusión y racismo.
En medio de la tormenta, Fátima Bosch ha adoptado una postura firme, utilizando sus plataformas para denunciar la violencia digital y las amenazas de muerte que ha recibido. En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, Bosch declaró: “Hoy quiero alzar la voz no como una reina de belleza, sino como una mujer… que ha vivido en carne propia la violencia que nace del odio”. Aseguró que, aunque los ataques duelen, no la definen y no la harán retroceder: “ningún ataque hará que me arrodille, ningún insulto apagará mi propósito”.
Su respuesta ha sido respaldada por figuras como Lupita Jones, primera Miss Universo mexicana, quien pidió detener la campaña de odio: “Párenle al hate.
No se vale insultar, no se vale ofender, no se vale enviar mensajes tan ruines a una mujer”.













